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El Plasma se percibe como un ser sensible, sagrado, que nutre, plasmando, transformando y generando nueva vida dentro del cuerpo y el alma.
No es una «cosa», sino una Presencia inteligente que actúa como aliada de nuestra evolución.
Al igual que decimos «la Fuente», «el Kundalini», «la Vibración», también «el Plasma» es un principio femenino de creación sutil.
Este artículo forma parte de una serie de artículos sobre el plasma, el bio-plasma y su efecto en el ser humano:
- El plasma y su efecto en el ser humano
En el artículo anterior hablamos del plasma, una sustancia viva multidimensional que está penetrando cada vez más activamente en el campo terrestre y en el humano. Hoy damos un paso más: intentamos comprender cómo exactamente el plasma se integra en nuestros cuerpos, a través de qué estructuras se produce su transformación y cómo todo esto está relacionado con la evolución humana y la activación de nuevas posibilidades.
El centro de atención es el cuerpo bioplasmático (pránico). Se trata de un sistema energético vivo que conecta el alma y el cuerpo físico. A través de los canales del cuerpo bioplasmático (meridianos, nadis, chakras, capas áuricas) circula la fuerza vital, se distribuye el código luminoso y se proyecta el nuevo «diseño» de la forma física.
En este artículo descubrirás:
- Cómo está estructurado y cómo funciona el cuerpo bioplásmico;
- Cómo garantiza la conexión entre el Espíritu y la materia, convirtiéndose en la base para la curación, la renovación y el equilibrio interior;
- Por qué son precisamente el estado y la pureza del cuerpo bioplásmico los que determinan cuán plenamente se manifiesta en nosotros el potencial del Cuerpo de Luz y del ADN Divino;
- Qué consejos prácticos ayudan a integrar armoniosamente las nuevas energías y a mantener la luz interior en condiciones de cambio constante.
Bio-plasma
El plasma es una sustancia inteligente, fluida, luminosa y multidimensional, capaz de transformar la materia.
Cuando la energía y la biología se saturan de esta luz viva, se forma el Cuerpo de Luz plasmático:
- Vuestra materia se vuelve menos densa, el cuerpo cada vez más receptivo a las vibraciones superiores.
- Vuestra fuerza vital se vuelve capaz de transformar la energía en Luz y el cuerpo se convierte en un receptáculo para nuevas frecuencias.
Podéis imaginar un río interno de luz dorada que baña cada célula y transporta los códigos de la conciencia superior.
1. ¿Qué es el cuerpo bioplásmico?
El plasma (energía materializada) es una sustancia espiritual fluida, inteligente, luminosa y multidimensional de la conciencia superior que rodea no solo a la Tierra, sino también a cada uno de nosotros.
El plasma se satura con los códigos de la Luz y la información de la Fuente se ancla firmemente y se mantiene estable en el biocampo humano. Gracias a ello, las células del cuerpo obtienen un acceso constante a la copia luminosa de la perfección, un modelo para informar y reformar nuestra bioforma.
Al introducir el plasma en la forma física, sintetizamos la materia física con el plasma para restaurar nuestra forma física de acuerdo con nuestro modelo divino original del ADN.
En los últimos años se han producido profundos cambios evolutivos: las cadenas del cuerpo bioplásmico (pránico) se han reconfigurado y ahora están conectadas a la información del plano espiritual, al modelo del Nuevo Hombre y de la Nueva Tierra. Antes esto era imposible: la estructura del biocampo estaba «conectada» a la base de datos 3D (enfermedad, decadencia y muerte), mientras que ahora se está convirtiendo en un canal para nuevos programas de evolución.
El papel clave en la formación y activación del modelo del Nuevo Hombre corresponde al Cuerpo de Luz. El Cuerpo de Luz, como depositario de la divinidad, contiene la información (códigos de luz y modelos energéticos) necesaria para transformar nuestro cuerpo terrenal en un «estado celestial».
El Cuerpo de Luz es el «sistema operativo» de nuestra evolución, el vector de información que guía y controla la fuerza vital.
Cuando el cuerpo superior (el Cuerpo de Luz) comienza a influir en la parte más densa de nosotros, el cuerpo bioplasmático, forma una versión precisa y perfecta de nosotros a nivel material.
En otras palabras:
– El Cuerpo de Luz conserva y transmite la información evolutiva,
– el cuerpo bioplasmático encarna esta información en forma, interactuando directamente con el cuerpo físico a través de los canales de la fuerza vital,
– y las propias células y órganos comienzan a funcionar según el «modelo del Hombre Nuevo», preestablecido por la Luz y el ADN Divino.
Cómo se presenta todo el proceso:
El plasma se ancla en el cuerpo bioplásmico → El cuerpo de Luz programa el cuerpo bioplásmico → El cuerpo bioplásmico distribuye esta información a través de los canales vitales → Las células del cuerpo físico comienzan a reorganizarse
El resultado es la formación no solo de una nueva energía, sino también de una nueva biología, que permite manifestar el potencial inherente e encarnar los aspectos superiores del alma en la materia.
Véase también La influencia de las erupciones solares. Cómo se produce la activación del cuerpo solar
Breve glosario
En los materiales de Lauren Gorgo se encuentran sinónimos como biocampo, cuerpo bio-plasmático, Cuerpo de Luz plasmático, cuerpo pránico; nosotros utilizaremos el término cuerpo bio-plasmático (pránico).
«El cuerpo bioplásmico (pránico) es un sistema energético vital que sustenta la vida, conectando el cuerpo y el alma. Su función principal es conectar el cuerpo físico con el alma a través de los canales de la fuerza vital».
– Lauren Gorgo
Fuerza vital: flujo energético universal que llena todos los niveles del ser: cuerpo, emociones, pensamientos, espíritu. Es un recurso fundamental, sin el cual no son posibles ni la salud, ni la creatividad, ni el despertar.
- En otras tradiciones, la fuerza vital se denomina prana, Qi o maná celestial.
- En la energética moderna es el principal «flujo de combustible» que circula a través de los canales energéticos, cargando y regenerando el cuerpo.
2. Estructura y funciones del cuerpo bioplasmático
El cuerpo bioplasmático es un sistema completamente renovado de distribución de la Fuerza Vital, conectado directamente a la Mente de la Fuente. Su función clave es garantizar un intercambio constante, íntegro y consciente de la fuerza vital entre todos los niveles del ser.
«El cuerpo bioplasmático sostiene la vida, conectando el cuerpo y el alma. Es precisamente él el que interactúa directamente con el cuerpo físico a través de los canales de energía vital».
— Lauren Gorgo
Estructuras del cuerpo bioplasmático
1. Meridianos: los principales canales energéticos a través de los cuales circula la energía vital (prana).
2. Nadi: diminutas «ramificaciones» de la red energética a través de las cuales la energía llega a todos los rincones del cuerpo.
3. Chakras: centros energéticos (puertas) que conectan los diferentes niveles del campo entre sí y con el cuerpo físico.
4. Capas áuricas: envoltura de varios niveles que no solo protege, sino que estructura y filtra los flujos de energía.
5. Dantian (inferior, medio, superior): tres «baterías» para almacenar la fuerza vital:
- inferior (Hara/abdomen): acumulador principal y «centro de gravedad» de la energía;
- medio (corazón): generador y amplificador;
- superior (cabeza): convertidor, «transmisor» hacia el mundo.
El cuerpo bioplasmático (pránico) actúa como un «flujo sanguíneo» energético: en lugar de sangre, hace circular la energía vital, una sustancia nutritiva e inteligente que sustenta todos los niveles del organismo. Es un distribuidor activo y un acumulador: recibe y almacena la energía (prana) extraída de la respiración, la luz y los alimentos, y la distribuye a través de canales sutiles (meridianos, nadis).
«El esquema bioeléctrico o energético dentro del cuerpo bioplásmico comprende los meridianos, los nadis, los chakras y las capas del aura, que conducen la energía vital al igual que los nervios conducen los impulsos eléctricos en el cuerpo físico».
— Lauren Gorgo, 2025
Funciones del cuerpo bioplásmico
1. Distribución y acumulación de energía vital (prana)
El cuerpo bioplásmico actúa como principal «distribuidor» de energía vital: recibe y acumula la energía (prana) que llega a través de la respiración y otras fuentes, para luego distribuirla por todo el organismo a través de los canales energéticos, los meridianos y los nadis. Gracias a ello, cada célula del cuerpo recibe nutrición a nivel sutil y los flujos de energía vital circulan libre y armoniosamente.
2. La «sangre» energética del organismo
De forma similar al sistema sanguíneo del cuerpo físico, el cuerpo bioplásmico desempeña la función de sangre energética. En lugar de sangre, en él circula la Fuerza Vital, una sustancia que nutre, llena e «instruye» al cuerpo, encarnando el alimento y la mente divinos.
3. Acumulador y protección contra las pérdidas energéticas
El cuerpo bioplasmático no solo distribuye la energía, sino que también nos protege de las pérdidas de fuerza vital. Funciona como un depósito, proporcionando un flujo constante de energía al cuerpo físico y manteniéndolo en un estado de plenitud interior y fuerza. Si el consumo de energía aumenta (por ejemplo, en situaciones de estrés), el «acumulador de energía» se activa automáticamente y repone las reservas para evitar interrupciones y agotamiento.
4. Base para el mantenimiento del estado de «inmortalidad»
El estado de la llamada inmortalidad o longevidad de Lauren Gorgo está relacionado con el flujo continuo, regular y puro de energía vital a través de los canales energéticos. Si el flujo de Vida en los meridianos es estable, esto se convierte en la condición principal para el paso al estado de Cuerpo de Luz y el logro de la perfección personal.
5. La clave para una transformación y renovación aceleradas
Si se mantiene un flujo constante y puro de energía cósmica neutra, íntegra (no polar) en el cuerpo bioplasmático, este sistema alimenta fácil y rápidamente todas las células y órganos. Dicho flujo acelera los procesos de regeneración, renovación, reestructuración del ADN y transformación del cuerpo.
3. ¿Qué es la fuerza vital y cómo circula?
La fuerza vital (corriente vital, prana, Ci, maná celestial) es un flujo universal de energía que proviene de la Fuente (Dios, el Universo) y permea todas las formas de vida.
- La fuerza vital no se limita a «mantener la salud», sino que constituye la posibilidad misma de la vida, el crecimiento, la regeneración, la creatividad, la conciencia y la conexión entre el alma y el cuerpo.
- Es la energía que el cuerpo bioplasmático (pránico) está llamado a acumular, conducir, distribuir, amplificar y proteger.
Fuente de la fuerza vital
Hasta hace poco, nuestros cuerpos habían sido deliberadamente privados del alimento vital (Amor) y de la razón (Luz). Precisamente estos componentes son la base del correcto funcionamiento incluso de los procesos humanos más elementales.
En origen, tanto la Tierra como el cuerpo del Hombre Divino estaban diseñados para alimentarse de la energía solar (divina) que pasa a través de la «cadena de soles»:
Sol local → Sol central → Gran Sol central
Este dispositivo permitía tanto al planeta como a los seres humanos (antes de la Caída) recibir libremente la fuerza vital pránica pura directamente de la Fuente, sin estar limitados por flujos «castrados» y sin desperdiciar energía inútilmente.
Tras perder este vínculo con la Fuente, la humanidad se vio obligada a sobrevivir gracias a recursos energéticos inferiores y limitados, pasando a una alimentación «de necesidad» (incluso a base de proteínas animales para la síntesis de aminoácidos).
Este cambio significó que las personas perdieron el acceso directo al flujo divino infinito y toda la civilización se encontró «conectada» a canales fragmentados, lo que se traduce en debilidad física, emocional, creativa y financiera, falta de autonomía y eterna escasez de recursos.
Sin embargo, ahora, gracias al restablecimiento de la conexión con los niveles cósmicos y celestiales, se abren nuevas puertas hacia la Fuente. El hombre tiene de nuevo la oportunidad de recibir nuevos flujos de energía vital: partículas adamantinas y pránicas que pueden intercambiarse libremente con la vida circundante (esta es la información de 2023).
Circulación de la energía vital
En el centro de nuestro cuerpo se encuentra un nudo energético clave: el centro Hara, o dan tian inferior. Es precisamente este centro el que ha permanecido «bloqueado» durante mucho tiempo debido a la separación del hombre de la Fuente.
Con el restablecimiento del «canal umbilical» se abre la posibilidad de volver al intercambio natural de energía. Ahora el organismo vuelve a ser capaz de hacer lo que fue creado originalmente para hacer: reintegrar constantemente la energía vital a todos los niveles.
El corazón, en este sistema, desempeña la función de «bomba» principal o estación energética. Conecta la cabeza (la mente) y el hara (el abdomen), recibiendo el flujo de energía vital del hara y distribuyéndolo por todo el cuerpo y la sangre.
Gracias a esta circulación, cada célula del cuerpo se llena de energía vital, se renueva y mantiene la integridad energética.
Cómo funciona la circulación de la energía vital
- Aporte: a través de la respiración, la interacción con la naturaleza, la luz solar, la alimentación con energía pránica, el trabajo con la intención.
- Acumulación: el «lugar de almacenamiento» principal es el centro Hara (dan tian inferior), seguido del corazón y la cabeza.
- Distribución: a través de los meridianos, los nadis, los chakras y las capas áuricas, la energía vital llega a cada célula.
- Retorno: el exceso de energía vuelve al espacio circundante, creando un «intercambio» con el mundo.
Metáfora: la energía vital no es un «depósito de gasolina» que debe llenarse desde el exterior. Es un «flujo» que debe circular libremente. Cualquier obstáculo, bloqueo o pérdida provoca un estancamiento o una dispersión de energía. El cuerpo bioplasmático está formado por tus «cables», «enchufes», «baterías» y «fusibles».
La circulación de la fuerza vital abre nuevas posibilidades:
- Ser energéticamente independientes, liberándose de las estructuras de supervivencia.
- Nutrir su sistema energético superior con los nutrientes necesarios (pránicos).
- Proporcionar a su «medio de transporte» de la Nueva Tierra una fuente de energía limpia y de alta frecuencia.
- Desarrollar, fortalecer y aplicar su poder divino en la vida y en el mundo.
- Revelar el verdadero potencial creativo, aumentar la concentración y la eficacia.
- Profundizar en la propia Presencia en la forma física (entrar en un estado de paz interior y profundidad).
- Aumentar el nivel de energía vital para la salud, la regeneración y la transformación del cuerpo.
Fuentes adicionales de energía vital
- Luz solar
- 5-10 minutos por la mañana al sol o simplemente visualizando la energía solar.
- Cargar el agua al sol y beberla conscientemente como «agua pránica viva».
- Volver a conectar con la tierra: caminar descalzo sobre la tierra, sentarse cerca de un árbol, abrazar el tronco, dejar que la energía de la tierra alimente el propio campo energético.
- Tiempo en la naturaleza
- «Sumergirse» en la naturaleza (bosques, prados, agua) no es descanso, sino recarga del cuerpo bioplasmático.
- Respira conscientemente, siente el intercambio de energía con el mundo que te rodea.
- Alimentos vegetales vivos
- Incluye más verduras, brotes, frutas, hortalizas «solares» y «terrestres».
- Come conscientemente, sintiendo cómo los alimentos aportan no solo sustancias, sino también fuerza vital.
- Práctica de la gratitud y la conciencia
- Da gracias cada día a tu cuerpo, a tu respiración, a tu energía: este sencillo gesto ayuda a estabilizar y fortalecer el flujo de energía vital.
4. El papel del cuerpo bioplasmático en la evolución humana
En los materiales de Lauren Gorgo, el cuerpo bioplasmático (pránico) desempeña el papel de puente de conexión entre los aspectos superiores del ser humano (Alma, Cuerpo de Luz, ADN del Cuerpo de Luz) y su manifestación física. En él circula la energía vital y se integran los códigos de luz transmitidos por el ADN del Cuerpo de Luz.
Cómo funciona este sistema
El ADN del Cuerpo de Luz contiene información y programas de actualización, evolución y activación de los potenciales superiores.
El cuerpo bioplásmico actúa como «canal» energético: a través de él, los códigos luminosos y los programas llegan a las células del cuerpo físico.
Si el cuerpo bioplasmático está limpio, transparente y armonioso, los procesos de transformación se realizan de manera completa y rápida.
Cualquier distorsión, miasma, bloqueo o contaminación en el cuerpo bioplasmático obstaculiza o distorsiona este proceso: por eso es tan importante trabajar en la purificación y armonización del biocampo.
El cuerpo bioplásmico: receptor y estabilizador de nuevas vibraciones
El cuerpo bioplásmico «ancla» los códigos luminosos, garantizando su presencia estable y su «accesibilidad» para las células y la bioquímica.
Solo con un biocampo sano, fuerte y equilibrado es posible una renovación a largo plazo, un rejuvenecimiento y el descubrimiento de nuevas capacidades.
Signos evolutivos del cuerpo bioplásmico
- Sensación de mayor integridad, resistencia al estrés, a los ataques energéticos y a los «cambios bruscos» externos.
- Rápida recuperación, aumento de la resistencia, ligereza en el cuerpo, fortalecimiento de la intuición.
- Un estado estable es una señal de que el cuerpo bioplásmico integra armoniosamente los códigos luminosos del Cuerpo de Luz.
5. Consejos prácticos
1. Manténgase arraigado regularmente
Con el aumento de los niveles de plasma, es fácil «volar» en sensaciones de euforia, ligereza, trance o «suspensión dichosa». Es natural: primero el plasma «acelera» la conciencia, luego las energías tienden a «aterrizar» en el cuerpo.
Después de cualquier meditación, impulso de inspiración o afluencia de energías luminosas, prestad atención al enraizamiento: caminad descalzos, sentaos cerca de un árbol, sentid el contacto con la Tierra. Esto ayuda a que la energía pase a través de toda la columna de ascensión y sea «absorbida» por el cuerpo.
2. Concentraos en el «alimento interior»
Cuanta más «sustancia espiritual» (plasma) encarnéis, menor será la necesidad de alimento físico y de fuentes de nutrición externas.
Indicador: si el cuerpo requiere mucho alimento físico, significa que la energía espiritual aún no es suficiente y viceversa.
3. Mantened el campo del Corazón abierto y limpio
Las energías plasmáticas entran directamente a través de los «Portales solares del Corazón».
Práctica: cada día, vuelve a un estado de neutralidad cardíaca, pura presencia y gratitud. Esto aumenta la capacidad de absorber la «luz viva» y de transformar la vida y el cuerpo a nivel del corazón.
4. Deja que los viejos pensamientos y patrones «se disuelvan»
El crecimiento del plasma acelera el intercambio energético, hace que la mente sea más flexible y elimina los viejos patrones «rígidos». No os aferréis al control: sed fluidos, observad los cambios, permitid que la mente sea plástica, «navegad sobre la ola», aunque sintáis una desorientación temporal.
5. Trabajad conscientemente con la «arquitectura del nuevo hombre»
El nuevo cuerpo bioplasmático es la «base», el contenedor para la integración del plasma y la Luz.
Práctica: visualícate como una «fuente» de plasma vivo: siente cómo circula por tu campo, cómo se derrama a través del tórax y el óvulo áurico, como la primavera de la eterna juventud. En cada fase te conviertes en una «fuente» de plasma para ti mismo y para el mundo, ¡no solo recibiendo, sino también irradiando!
7. Desarrolla flexibilidad y fluidez a nivel mental y emocional
Cuanto mayor sea la velocidad a la que llegan los flujos de plasma, más importante es ser mentalmente fluido y no luchar contra los cambios. Practica soltar el control, ser flexible en tus opiniones, aceptar nuevas sensaciones y estados de ánimo.
8. Sincroniza el funcionamiento de los «tres focos»: Hara – Corazón – Cabeza
Ejercicio: concentra tu atención alternativamente en el centro Hara (abdomen), el Corazón y la Cabeza, respira suavemente y dirige la energía hacia cada centro. Esto refuerza la «batería» interna de la fuerza vital, permite confiar en uno mismo y salir de la matriz de las dependencias externas:
- inicialmente desaparece la necesidad de fuentes de energía externas (comida),
- luego la de amor y reconocimiento (emociones, relaciones)
- y, por último, la de ideas y pensamientos procedentes del exterior.
9. Deja que el cuerpo se renueve sin interferir en el proceso
Tu cuerpo se vuelve menos denso, más «permeable» a la Luz, se abre a la transformación y a la curación. Observa cómo disminuye el cansancio, se acelera la recuperación, cambian los gustos, los deseos, los ritmos internos. Permítete «ser nuevo» y observa este proceso sin interferir en la renovación natural.
10. Recuerda que todo comienza con el amor (la sustancia del alma)
Cuanto más profundamente te conectas con el amor, con el alma, más Luz eres capaz de acoger, retener y realizar en todos los niveles de la vida.
El plasma no solo llena vuestro biocampo, sino que lo transforma en una fuente de luz viva, a través de la cual os convertís en fuente de renovación, juventud y profunda integridad, tanto para vosotros mismos como para el mundo.
Conclusión
El cuerpo bioplasmático (pránico) es vuestra principal herramienta energética para sostener la vida, la conexión con el alma y la renovación del estado físico. Es precisamente este sistema el que recibe los códigos luminosos y los programas del Cuerpo de Luz y del ADN del Cuerpo de Luz, los fija, los distribuye a través de los canales de la fuerza vital y permite que las células y los órganos se reorganicen según el modelo divino.
Cuanto más limpio y armonioso es el cuerpo bioplasmático, más libre y rápido se producen los procesos de renovación, autorregeneración, rejuvenecimiento y desarrollo de nuevas capacidades. Al trabajar conscientemente con el cuerpo bioplasmático, no solo te llenas de luz, sino que te conviertes en una «fuente de luz viva» a través de la cual la renovación, la juventud y la integridad se manifiestan de forma natural, tanto para ti como para el mundo que te rodea.


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